Esto no es otro cliché irlandés

Si dijera Irlanda es una tierra habitada por duendes ebrios que boxean bajo el arcoiris, donde hordas de pelirrojos bailan Riverdance por las esquinas y en cuyas calles corren ríos de cerveza negra y espumosa, estaría mintiendo.

Si dijera que Irlanda es la tercer isla más grande de Europa, que tiene una población de poco más de 6 millones de personas, que es una de las economías con mayor crecimiento del mundo, sería como no decir nada.  

Los datos aburridos y las mentiras folclóricas no sirven para describirla, porque en realidad Irlanda es un sándwich remojado en un potaje de verduras en un día frío y lluvioso, es una tacita de té con scones, es un pastizal alfombrado con bolitas lanudas…

¡No, no, no! A ver…

Irlanda es tan funcional como su clima y su agudo sentido del humor se lo permite, es el resentido maquillaje de sus adolescentes que buscan mostrar una belleza que no es la propia, es un pub con hombres iracundos discutiendo una jugada de hurling mientras se cae el mundo.

Irlanda es absolutamente maravillosa porque no se puede describir, porque es un complejo chiste swiftiano, porque es un país europeo con complejos latinoamericanos, porque es una encantadora niña de seis años que sonríe mientras dice: “for fuck’s sake”.

– Carlota

Anuncios